¿Qué almohada me conviene según cómo duermo?

Antes que nada, un dato clave: lo importante no es la almohada en sí, sino que tus cervicales queden
bien alineadas —y por eso es tan importante el cuidado quiropráctico, que trabaja justamente esa
alineación—. La almohada es una herramienta que ayuda a sostener y cuidar las curvas naturales de tu
cuello.
¿Cuál elegir? Depende de cómo duermas:
● Boca arriba: una almohada baja y ergonómica.
● De lado: una más alta, para que la cabeza quede alineada con el cuerpo (que no “caiga”).
● Boca abajo: es la postura que más tensiona el cuello; si podés, intentá cambiarla.
Lo que manda es que tu columna cervical descanse alineada. En tu consulta te pueden ayudar a elegir la
mejor para tu caso.