¿Por qué seguir yendo si ya no me duele?

Es una duda muy común, y muy válida. La respuesta corta: la salud no es solo la ausencia de dolor.
El dolor suele ser lo último en aparecer y lo primero en irse; que se vaya no siempre significa que el
trabajo esté terminado. Un cuidado de mantenimiento ayuda a sostener el bienestar y a evitar volver al
punto de partida.
Pensalo como lavarte los dientes: no dejás de hacerlo apenas se te va una molestia. Mucha gente
incorpora los ajustes a su estilo de vida saludable, como el ejercicio o la buena alimentación.